NO MERECE SER FELIZ.
NO MERECE SER FELIZ.
―¡Vivían, estás loca! ¿De qué daño hablas? ―April estaba muy confundida y asustada ―¿Tienes idea de las consecuencias? ¡Vas a ir a la cárcel!
Ella se carcajeó como si lo que ella hubiera dicho fuera algo divertido.
―¿Crees que me importa? ―su sonrisa se esfumó ―Ya nada es igual después de perderla, y el único culpable es Marcelo. ¡Él no merece ser feliz!
April negó con la cabeza, la mirada de Vivían era la de alguien que había perdido la razón.
―Vivían… recapacita, eres una