ELLA ESTÁ MUERTA.
ELLA ESTÁ MUERTA.
―Afortunadamente, la señora Mancini está bien. ―dijo el médico al salir de la habitación ―Le coloque un sedante para que descanse. Sin embargo, dada su condición, debe evitar emociones fuertes.
Marcelo y Ovidio asintieron. Mientras que April y Vivían esperaban en las sillas del pasillo.
―¿Te das cuenta de lo que has hecho? ―Vivían, gruño, con hostilidad ―Todo esto es tu culpa. Si no fuera por ti y tus problemas, la abuela no estaría así en estos momentos.
April que ya se se