41. Epílogo
Tres años después…
Al regresar de nuestra boda en Colorado, hicimos una reunión con nuestros amigos para anunciarles nuestro matrimonio, todos estaban sorprendidos, pero felices. Hicimos la mudanza a la casa y no nos costó acostumbrarnos a vivir juntos, fue todo lo contrario, la convivencia así, nos unió más, solo las noches en las que Belamy tenía que trabajar la pasaba un poco mal, ya que eso sí fue complicado para mí, adaptarme a su trabajo imaginando que arriesga su vida, ahora lo entiendo m