Mundo de ficçãoIniciar sessãoLa incomodidad del pequeño sofá y la tensión de mis músculos me hacen dejar mi pereza y levantarme. Tomo mi ropa y me dirijo al baño, me miro en el espejo buscando algo raro o diferente en mi cuerpo. No sé, tal vez me salió otra cabeza u otra nariz.
¡Soy una payasa! Ni siquiera esto me lo tomo en serio, ¿qué rayos hice? Se supone que iba a cortar la rara relación con el badboy y a concentrarme en mi fu







