Salimos los tres de la habitación y yo me puse los zapatos de tacón, llamó por celular el padre de Sergey, estaba muy enojado y ordeno.
—Te largas en el auto rojo, ella viene conmigo
Sergey se sorprendió y reclamó
—No, ella es mía, yo la llevo conmigo, es mía papá
Su padre le largo tremenda cachetada que lo hizo sangrar de las comisuras de los labios y le grito
—Hijo de puta, me involucraste a mí, maldita sea, todo lo tenía planeado para que jamás tengan ningún motivo o prueba para agarrarme y