Adam se levantó de un respingo y yo me sonrojé asustada, Andrew seguía parado como estatua en la puerta mirándonos, su hermano lo jalo haciéndolo entrar, se asomó y no había nadie más en el pasillo y cerro la puerta con seguro y le pregunto.
—Andrew, escúchame, oye Andrew, respira, mírame, despacio, tranquilízate, dime ¿Qué fue lo que viste? —Andrew miró a su hermano muy despacio y contesto
—Ella, ella… teee… besó… te beso, ¿qué está pasando?, Adam es la novia de tu hijo — le temblaba la voz
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