95. Con quien quieras
Maya se echa a reír.
Es una pequeña carcajeada porque el sobresalto la envuelve aún más. Y observa entonces aquellos ojos azules a su vez. El cabello cobrizo cayendo en cascadas hasta su hombro y la sonrisa a la que alguna vez tenía que dar hincapié que no podía ser así de perfecta. El hombre frente suyo es Sean Hurtender. Uno de los jugadores de lo Yankees desde los veinteaños, actualmente tiene la misma edad que Maya y desde la última vez que lo vio, nada de él ha cambiado. Excepto su cabello