52. Solo prevalece la calma
La manera en que Diana la observa justa al llegar le hace retroceder de inmediato, secando el sudor de las manos con su falda, apenas hundida en la calma que le ha causado el llanto y la preocupación. Diana todavía tiene puesto su vestimenta de la tarde. Su vestido ceñido y su cabello suelto, y las manos en su bolsa de hombro. El momento en que arriba pasa desapercibido un momento por ella, pero luego de escucharla mencionar su nombre con rareza, apenas acuerda los pensamientos. Ha llegado aque