202. Marcharse
No ha tenido mejor semblante aquel día sino el mismo que tiene en su rostro una vez que Jenny entra por completo a la oficina.
De igual manera tiene un semblante esperanzador y único: brillante y con dotes de felicidad. Está radiante.
Al mirarla ya de cerca puede notar que no lleva sus lentes y tiene el cabello recogido. Tiene un vestido usual preferido por motivos de su embarazo y trae una pequeña cartera en su hombro. También lleva entre sus manos una caja blanca y mediana que se observa l