168. Una conquista
Maya ya no quiere fingir que el recuerdo de Maximiliano no le hace daño.
Y aun cuando Sean finalmente admite de sus propios sentimientos hacia él, se siente tan lejana a él, como si nunca lo hubiese visto, como si nunca hubiera compartido gustos, besos y acaricias. Como si fuesen simples extraños. Una mirada más de él y Maya tenía que volver a sus brazos. Pero Maximiliano hace que ella se aleje, entonces, ¿Vale la pena pensar en él como si lo necesitara para vivir? ¿En qué momento se ha vuel