155. Ve por ella
Maximiliano tiende a esas miradas llenas de acopio y en seguida son sus manos que envuelven a su hermana pequeña. Al tener junto a si, de esa manera puede conseguirse a sí mismo sentir el querer que es dado junto con las manos enguantadas y directas hacia ella. Dispuesto a dejarlo un rastro de besos por su frente, Giovanna no deja de mirarlo con aquellos ojos verdes idénticos a los suyos, pero más juveniles y con un pensamiento distinto de igual forma.
—No estoy diciendo mentiras —sale de su