Capítulo 12; Plegarias escuchadas.
Era viernes por la tarde y Ámbar al fin había realizado la mudanza, había pagado a un par de jóvenes que le ayudaron a subir lo poco que había traído a su nuevo apartamento. Veía las muchas cajas apiladas y se sentía agobiada comprendiendo todo el trabajo que tenía por delante.
En su bolso, escuchó como su celular timbraba, corrió a atender la llamada, no reconoció el número.
—¿Si?
—¿Señorita, Ámbar Hobbs?
—Si, soy yo.
—Mi nombre es Kiera Lenus, y estoy llamando desde las oficinas de Marshal