Por Irina
Estoy llegando a mi casa, a pesar de todo lo que estoy organizando estos días y que el cansancio se hacía sentir, porque mi embarazo avanzaba, yo no dejaba de hacer cosas, estudiaba, me ocupaba de poner en condiciones el edificio, para que pueda funcionar el instituto de idiomas, e iba comprando cosas para mi bebé.
Es verdad que no tengo un gran entusiasmo por mi embarazo, pero entiendo que la criatura no tenía la culpa.
Rosita me cuidaba, aparte de atenderme.
Cuando comience a funcio