Eran casi las siete de la tarde cuando Laura se levantó, relajada y satisfecha, pensando en Sergio. Nunca lo había visto tan feliz… y tan guapo, pues las líneas de preocupación que surcaban su rostro habían desaparecido y sus ojos brillaban como el día que lo conoció. ¿A qué se debería esa transformación? ¿Le pasaría a él lo mismo que a ella? ¿También se olvidaba de todos sus problemas cuando estaba a su lado?
Entonces se dio cuenta de que él no estaba a su lado y lo llamó mientras se levantaba