Sí, había estado de acuerdo y le había dado su palabra. Pero no pensaba cumplirla, porque tenía un as en la manga. Aunque no quisiera contárselo, se iba a enterar muy pronto, en cuanto pudiera estar a solas y acabara de leer el relato. Decidió no insistir y seguir con su plan.
—¿Tienes que salir luego?
Por primera vez desde que lo conocía deseaba que se fuera.
—No, hoy tengo todo el día para ti… —le dio un beso cálido, seductor. Pero, también por primera vez desde que lo conocía, su beso no sur