—Tu renunciaste —le recuerdo para arruinar su teatro— y no me bebí el té, así que no cuenta.
—Shhh —se ríe.
—¿Y para que querías unos colmillos que botan sangre falsa?
—Es algo que Damon y yo queremos usar y que tus inocentes no tan inocentes oídos no deberían escuchar.
Rodé mis ojos y luego reímos juntas, aunque me dio un poco de curiosidad, pero no imaginarme como Meg lo usaría, si no de usarlo en Ross, igual no sabría que placer causaría eso, supongo que debe ser una especie de fetiche e