Capítulo 31

—Dependiendo en que me beneficie. —Se encoge de hombros—. Pero lo dudó, no tienes nada en lo que me pueda beneficiar.

—Tu… —Me enoje.

Quería insultarlo, pero me contuve, este no es el Rocky divertido que conocí.

—Ya vete, es muy tarde. —No parece tener paciencia.

—¿Entonces Ross te envío a cuidarme? —Me crucé de brazos.

—¿Acaso tengo cara de que laboro como niñera? —pregunta divertido—. Por supuesto que no me envió, pero podría avisarle con mucho gusto.

—¿Y por qué?

No sé porque vine, s
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