¿Ama a Ross? Pues que siga deseando el cielo porque ahora solo la posee el infierno. Estoy cegado de la ira, si no está conmigo, no está con nadie y que se porte bien o será peor.
Mierda, mierda, mierda, acabo afuera sin pensarlo y recojo mis pantalones.
—No me llamo Star —dice la chica acomodándose en la cama.
—¿Qué?
—Cuando estábamos follando, me llamaste Star, no me llamo Star.
—No me sabía tu nombre, así que no importa, ¿no?
—Pero…
—Fue solo sexo, ¿Por qué debería importarte como te