Capítulo XCIII. Celos, sentimientos que se revelan y sacrificio. Parte 1.
Ailan.
- “Si el buenorro escoces no te roba de la boda después del sí quiero de los novios, para encerrarte en su castillo, y hacer de ti lo que quiera, dejo de llamarme Gred Deseable, Watson”- me dijo el famoso estilista mientras terminaba de supervisar el trabajo que su peluquera, estaba haciendo en mi pelo, mientras me ajustaba las pequeñas joyas en forma de flores y perlas, que llevábamos las dos damas de honor, como adornos, en el cabello.
- “Tú no te llamas así, así que no inventes.”- l