Capítulo LXXXVIII. Ajustando cuentas. Parte 2.
Narrador.
Mientras los tres ingleses esperaban disimulando la llegada de los que ellos consideraban salvajes escoceses, recibieron la llamada de uno de los hombres que habían contratados, para decirles que un carrito de coche con tres hombres se aproximaba al Grimm.
- “Perfecto ya está aquí.”- pensó Vermont emocionado, por fin se iba a vengar de ese maldito de Alacintye, desde que lo había conocido nunca lo había podido superar en nada, y su orgullo de inglés no le permitía perder una vez más,