Samantha sintió a Lucas brincar sobre la cama. El pequeño gritaba que ya era Navidad, que necesitaba abrir los regalos cuanto antes. La joven abrió los ojos de a poco cuando frente a ella se encontró con Lucas, el pequeño tenía su cabello desordenado con una enorme sonrisa en su rostro.
—Ya, ya despertamos. — Daniel trató de abrir muy bien sus ojos, ya que, claramente aún era muy temprano para su ser. Samantha sintió un poco de lástima así que se levantó de la cama y tomó a Lucas en sus brazos.