En cuanto el agua del rio tocó su cuerpo sintió cómo sus vellos se erizaban. El agua estaba completamente helada. Soltó un pequeño grito debido al impacto y a la adrenalina dentro de su cuerpo gracias al momento. Pronto, Daniel se lanzó y ella no pudo evitar sentir cierta emoción. Pasó sus manos sobre su cabello para quitarlo de encima de su rostro.
Daniel soltó un pequeño aullido y ella rio.
—Dios, el agua está fría.
—Creo que fue una mala idea.
—Ni que lo digas. —Ambos se rieron y procedieron