Capítulo 227: Un amor inquebrantable.
Ella levantó la vista, sus ojos azules aún brillaban con lágrimas contenidas.
—No fue correcto —insistió ella—. No debí pensar así, Donovan. No debería sentir tanta frustración por la existencia de ese niño, por esa mujer… Y aún así yo…
Él se sentó a su lado, acercándose con cuidado, y tomó su rostro entre ambas manos, con una ternura que parecía querer sanar cada herida invisible.
—Escúchame —dijo el CEO, con voz profunda—. Ese niño no es mi hijo —soltó directo.
Rosalind quedó paraliza