Capítulo treinta y cuatro: No voy a quedarme esperando
"Narra Fabio Caruso"
Sabrina ya había caído en el sueño hacía horas, sin embargo, yo no podía dormir, de modo que fui a mi despacho a trabajar un rato y cuando me di cuenta de que ya había amanecido me dirigí a la cocina para desayunar. Me quedé sorprendido al ver a Sabrina sentada a la mesa, con una taza de té en la mano. Tenía un aspecto impecable, en su estilo habitual, con un vestido blanco, un collar de perlas de una sola vuelta y el c