Capítulo treinta y uno: Quiero que seas mía en todos los sentidos
"Narra Sofía Galanis"
Me estaba retando. Mi esposo me había desafiado, pero yo no podía moverme. Estaba petrificada. El magnetismo sexual que desprendía era tan poderoso que me había convertido en su marioneta.
—¿No tienes nada inteligente que decir, querida esposa? —siguió mofándose divertido y contra todo pronóstico a mí me parecía que en mi vida había visto algo más fascinante que la sonrisa de Apolo Galanis—. Después vas a te