Capítulo veinticinco: Eres muy valiente
"Narra Fabio Caruso"
Quien hubiera ido de compras para vestir a mi esposa, se merecía un aumento de sueldo. Eso era en lo único que podía pensar mientras caminaba tras ella por la playa, admirando el bikini azul celeste con cadenitas de plata auténtica que apenas podía ocultar su perfecta figura.
Un bikini que jamás se hubiera podido poner en Londres.
Sin embargo, no estábamos en Londres, sino en una isla a solas, sin el ojo público o escoltas que nos seg