Capítulo diez: ¿Me vas a secuestrar?
"Narra Fabio Caruso"
Me quedé frente a la puerta, con los brazos cruzados y los ojos clavados en ella. No iba a ningún sitio. Le gustara a quien le gustara y le pesara a quien le pesara, yo era el hombre más poderoso de Londres y en mis dominios, todos me debían obediencia. Aunque, hasta ese momento, jamás había utilizado tal beneficio con mi propia esposa. Sin embargo, la situación lo ameritaba. De otra forma, Sabrina huiría y se escondería de mí otro mes s