Al ver a Jay en el suelo, ella corrió hacia él y le puso las manos sobre los hombros. Luego, lo llevó cargando a la cama.
Jay cayó en la cama abatido. Angeline lo cubrió con una colcha y se sentó junto a la cama para consolarlo, diciendo: "Señor Ares, no sea impaciente. Sus piernas acaban de curarse y recuperar su capacidad de caminar de nuevo será un proceso largo. Puedes aprovechar este periodo de recuperación para disfrutar de una vida lenta".
Jay respondió débilmente: "Sí".
Luego, entrece