Por la noche, Jay regresó a casa con los tres adorables bebés.
La Sra. Zonder le informó con ansiedad a Jay de la partida de Rose. “Joven Amo, la Señorita Loyle ya se ha marchado”.
Sosteniendo a Bebé Zetty en sus brazos, Jay asintió con una expresión tranquila y respondió: “Está bien”.
En ese momento, él ni siquiera se le ocurrió que el ‘marchado’ al que se refería la Sra. Zonder era una separación a largo plazo.
Él pensó que, si Rose estaba decidida a dejarlo permanentemente, al menos deber