Jenson decidió quedarse y recuperarse en el dormitorio de Whitney. Ella lo cuidó muy atentamente.
Sin embargo, ellos seguían siendo jóvenes de corazón puro. Jenson también tenía una ligera misofobia. Los dos se enfrentaron a un problema muy vergonzoso cuando Jenson quería darse una ducha.
Cuando él hizo esta petición, los oídos de Whitney empezaron a arder. “¿Una ducha? ¿Qué tontería? Todo tu cuerpo está cubierto de heridas. Se infectarán si se mojan”.
Jenson murmuró insatisfecho: “De seguro