Savannah persiguió a Jenson como una sombra y parloteó: “Amigo, tienes que creerme. No estoy simplemente entablando una conversación contigo. Estudié metafísica y fisonomía. También sé mucho acerca de calcular las riquezas y el honor de uno. Además, soy una experta en geomancia. Se espera a que yo me encuentre con mi único amor verdadero en la dirección sureste. Esa persona eres tú. Tienes que creerme aquí. Si todo va bien, nos casaremos en el futuro”.
Jenson simplemente pensaba que había una