"¿Puedes dejar de hacer preguntas, Señor Ares?". La voz de Bebé Zetty sonaba ahogada.
Jay se puso de pie temblando.
Había un sentimiento inexplicablemente insoportable en su corazón. Era una especie de ansiedad e irritabilidad que no se podía borrar ni siquiera después de bastante tiempo.
"Está bien. No te presionaré por una respuesta. Cuando estés dispuesta a hablar abiertamente conmigo, házmelo saber, ¿de acuerdo?”. El tono de Jay ya no era agresivo. Por el contrario, tenía un sentido de