Jenson dijo de nuevo con voz soñolienta: “Mami, ¿puedes ayudarme a elegir una camisa del armario?”.
Angeline estaba un poco sorprendida... Sin embargo, una suave sonrisa pronto se desbordó de las esquinas de sus ojos.
Ella siempre tuvo la ilusión de que Jens era mayor y sabio, como si ya fuera un adulto. Por lo tanto, ella no esperaba que él tuviera un lado que aún dependía de sus padres.
Angeline caminó hacia el armario y eligió una camisa de color blanco pálido con una corbata de sarga.