Después de que Bebé Zetty abandonó la escuela, los días parecieron alargarse para Angeline.
Jay miraba a la triste Angeline y también se sentía muy apesadumbrado.
Deseaba más que nadie que Bebé Zetty se sintiera mejor, pero lo que Bebé Zetty tenía era un corazón roto. Para curar su corazón roto, ella necesitaba volver a la fuente, y esa fuente era Finn.
Jay nunca se atrevería a destruir el amor de Finn en favor de su hija.
Angeline se sentó en el sofá y lo miró malhumorada. “Incluso si t