Jay jamás hubiera pensado que era capaz de hacer acciones tan absolutamente deshonrosas ayer por la tarde. A pesar de que Angeline lo había perdonado, no era fácil para él perdonarse a sí mismo. Después de todo, ¿qué tan difícil tuvo que haber sido para Angeline saber que él le había sido infiel?
Jay se sentía completamente culpable por Angeline. Las lágrimas brotaban de sus ojos color escarlata. Él la sostenía fuertemente pero no pudo decir ninguna palabra.
Angeline sintió lo muy arrepentido