“¿Por qué volviste?”, preguntó emocionado.
“Estaba preocupada por ti”, la voz de Angeline era levemente baja.
Jay miró el hermoso rostro de Angeline. Había un rastro de tristeza en sus cejas y sus ojos parecían abatidos. Ella siempre había sido una persona que no podía ocultar sus emociones.
Ella estaba muy preocupada por él. El sentimiento era tan intenso que estaba escrito en todo su rostro.
Jay acarició su suave cabello negro y sonrió, “No te preocupes. Es solo un resfriado. Me pondré mej