“¿Puedo no resolverlo?”.
Jay levantó la muñeca para mirar su reloj. Le tomó una hora crear esta pregunta, pero a ella solo le tomó media hora rendirse.
“No”, respondió él.
“Te llamaré Señor Ben”.
Jay: “...”.
“¿Qué hay de Tío Ben?”.
Jay: “...”.
“¡Hermano Ben! Te llamaré Hermano Ben”, ella dijo con una sonrisa traviesa.
Ella sonaba extremadamente natural cuando lo llamó Hermano Ben.
A pesar de eso, el encantador rostro de Jay permaneció rígido.
“¿No acordamos ya que sería ‘Ancestro’?”.