Capítulo 21

Con tanto secuestro me había acostumbrado a la sensación de despertar con el cuerpo entumecido, estaba postrada en la cama y sentía la boca seca ¿Cuánto tiempo hacia estado durmiendo esta vez? Giré la cabeza atontada por la droga que me había administrado y el cuarto estaba vacío, dándome una buena posibilidad de escape, en cambio me quedé dormida una vez más.

Abrí los ojos nuevamente, ya menos abobada

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