Mundo de ficçãoIniciar sessãoNo había dejado de pensar en las palabras de Hitóry, mordí el cojín como un perro ¿Qué me pasaba? Y ¿Por qué me molestaba tanto su indiferencia? Le había dado tantas vueltas en mi cabeza y no lograba secar esa incomodidad en mi ser, repitiendo una y otra vez ese desganado “entiendo” ¿Qué entendía? Era una idiota, supongo.
A veces, mientras me duchaba o me encontraba sola me derrumbaba y me t







