— ¡Para para! 5 días no hablamos nada más ¿En qué momento pasó esto? — Digo sorprendido con la puerta de la heladera abierta mientras miro a Valentín que está apoyado en el desayunador.
— Ni preguntes — Suspira — Por favor déjame quedarme con voz por hoy — cierro la heladera con unas cervezas en la mano.
— ¿Por qué no le decís que no se quede y listo? — digo pasándole una cerveza.
— Es que el problema no es que me moleste — da un sorbo a su cerveza y frunzo el ceño tratando de entender.
— No e