Subimos en silencio, entramos a mi departamento.
— Es lindo, creo que es como me imaginaba tu casa — dice mirando todo.
— No sé si eso es bueno o malo — digo cerrando la puerta.
— No lo sé — se ríe— Pero me gusta — dice dejando su cartera en el sillón— ¿Me vas a dar un trago? — pregunta sentándose.
— Si, ahí preparo algo — me alejo a buscar que tomar, la otra vez encontré donde tenía guardadas las bebidas.
Preparo un trago para cada uno y lo llevo hasta donde está Su