ANGELINE
Escuchar todo eso de su boca me enfureció mucho. Después de las bofetadas que me dio cojo mi abrigo y me visto, el camino a casa de León no está tan lejos. No me importa si me mata o me pega, ya no voy a aguantar estas humillaciones en silencio.
- ¿a dónde vas? - le sonrío - no vas a salir. - me tira del brazo
- ¡que te jodan! ¡vete a la mierda! - le doy una patada en la entrepierna - disfruta de la noche, zorra. - Corro por las calles sin rumbo. - no... - mis ojos se cubren de lágrim