ANGELINE
La sensación de tener a mis hijas nuevamente en mis brazos fue indescriptible. Sabía que había tomado la decisión correcta. Estaba en casa, donde pertenecía, con las personas que más amaba en el mundo.
La noticia de mi embarazo trajo alegría y emoción para todos. Rafael se quedó sin palabras, con lágrimas en los ojos, mientras nuestras hijas saltaban de alegría al saber que tendrían un nuevo hermanito.
Nuestra casa estaba llena de risas y felicidad nuevamente. Fue como si una nube oscu