Por lo que Leonardo la quiso romper, pero no tenía más remedio más valor para romperla en miles de pedazos dejándola en el buro, por lo que se pasa las manos por su cabello pateando lo que estaba en su paso, ya que él estaba desesperado.
Puesto que Leonardo se tapa la cara con sus manos, no sabía qué hacer si ir por Eloísa o simplemente dejarla ir hasta que Enrique entra a la habitación de Leonardo y le dice:
― ¿Dejaras ir a Eloísa? ― preguntaba Enrique haciendo que él agachara la mirada.
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