Pero ella nos mira negando con la cabeza, por lo que nos obliga a sentarnos haciendo que la enfermera soltara una noticia que no queríamos escuchar.
― Lo lamento la señora Gloria no le queda mucho tiempo de vida ― respondió la enfermera haciendo que nuestros ojos ardieran cayendo lágrimas sin control ¿Cómo era eso posible? Si nosotros hacíamos hasta lo imposible por ver a mi madre sana y salva, intentaba no llorar, pero era imposible mi hermano se pasaba las manos por su cabello perdiendo un p