Natalia colgó su teléfono y se recostó en el sofá.
Natalia: sabías tú qué tu jefe es un lunático... y un maldito pervertido.
Samuel que se había detenido en la puerta alcanzo a escuchar lo que había dicho de él y estaba a punto de darse la vuelta para irse cuando escucho.
Juan: señorita el joven es su marido porque habla así de él, pienso que debería conocerlo primero porque no se han conocido ninguno de los dos.
Natalia: ya lo conocí una vez hace mucho tiempo y hoy descubrí eso... sabes en ese