Keyla y Elián se levantaron temprano a pesar de que no durmieron mucho, hacer el amor era algo que disfrutaban mucho, las voces de los niños se oían, estaban levantados esperando que sus padres se levantarán, para bajar a desayunar, desde la ventana se apreciaba el jardín del castillo, querían ir a conocerlo.
En la mesa ya estaban esperando su suegro, su suegra ahora, la tía Margot y para su sorpresa el papá de Israel que estaba haciendo ahí.
Keyla simplemente no se