CAPITULO XLIII ENTRENAMIENTO.
Todas las tardes se iban a entrenar al bosque, algunas veces llevaban a los niños, estos empezaron a ejercitarse también, Keyla trataba de aprender más rápido no quería que en el momento de la pelea nadie pudiera sentirse inseguro o exponerse por ella.
El entrenamiento era un poco pesado al principio, pero cuando se convertía en loba como que se sentía salvaje, libre, habían instalado unos muñecos en un campo la cual le hacían qué pensará sus estrategias para atacar.
Elián siempre estaba presen