CAPITULO XI. LA PLATICA CON ELIAN.
Keyla se despertó sintió que algo impedía que moviera su cadera, Elián la tenía sujeta de ahí, posiblemente no quiso presionar su vientre por los bebés.
Este se despertó, la miro y le sonrió.
Buenos días mi luna.
Buenos días Elián.
Me permites mover, necesito ir al baño.
Si.
La vio caminar se miraba hermosa con su camisón.
Cuando salió se le quedó mirando, Elián necesitamos hablar.
Sí, pero vamos primero a desayunar tengo mucha hambre y me imagino que tú también