Timothy.
Después de terminar la llamada con Lila, donde me decía que había salido antes de la oficina por un percance laboral, quedé más que preocupado de que su jefe la haya reprendido o peor aún, la haya echado por lo que sucedió en la entrada de la firma. Es por eso que decidí ir a su casa antes de la hora que habíamos acordado.
Cómo sabía que iba a demorar un poco en llegar pasé por su pastelería favorita y compré las donas que tanto le gustan; pensé que si estaba triste podría animarla